27Ago
Por: Amaia Biurrun Publicado en: agosto 27, 2019 Tema: Blog Comentarios: 2

Muchas personas, puede que tu misma, ya me habéis contado los progresos de vuestros hijos e hijas por privado. ¡Gracias! 

Recordaros que también existe esta vía de comentarios del artículo, por si os resulta más sencillo. Además, tu duda o experiencia, puede servir a otra familia y ayudarnos entre todos y todas. 

Y muchas personas me hacían la pregunta del millón, ¿Ya? ¿Se lo quito ya el pañal? 

Ya sabes que yo soy más partidaria de esperar y hacer las preparaciones previas, que empezar casi con la retirada del pañal. 

Es un logro importante que requiere muchos aprendizajes previos y la perspectiva de tu hijo e hija y la tuya, puede que estén alejadas.
 

Pero suponiendo que ya has leído todos los artículos anteriores, Primeros pasos; 3 acciones previas, y evitar las distracciones,  ya habéis hecho muchos avances y la perspectiva de tu hijo e hija y la tuya, están en el mismo lugar y dicen al unísono: ¡Ahora!, este artículo es para ti.  

Y es que, desde mi punto de vista, para quitar el pañal de forma constante, que no definitiva si es que compruebas que no avanza, es necesario cumplir con unos requisitos mínimos. 

Estos son: 

  • Que haya hecho pis y cacas en el baño. 
  • Que no tenga resistencias a probar y su relación con el váter y todo lo que conlleva. Se puede decir que tu hijo o hija está en una situación de amistad agradable. 
  •  Que esté conectado con sus sensaciones y avise de cuando ha hecho pis y cacas. 
  • Que cuando tenga cacas en el pañal le molesten o te lo comunique. 
  • Que tenga más períodos de tiempo el pañal seco que mojado. 

Si por lo que sea, estás teniendo una temporada revuelta emocionalmente, por ejemplo, traslado de vivienda, o atención de cuidados de otro adulto por lo que fuere, yo te propongo que la retirada tal cual del pañal, la hagas cuando estés en condiciones emocionales adecuadas. Y mientras, puedes utilizar el pañal como si fuera una braga o calzoncillo, en el que el reto será estar seco entre evacuaciones en el váter. Un hacer como si ya no tuviera pañal. No es tan efectivo, pero son pasitos a caminar y prepararse para su logro. 

Por ello, es importante que este reto lo compartas con ilusión y confianza a tu hijo e hija. Y una forma muy interesante es hacerlo a modo de juego. “¿Jugamos a echar el pis en el váter? ¿Jugamos a pillarle al pis justo antes de querer salir?”.

Y bueno, ahora sí. Ya decides y decidís el momento de retirada del pañal. 

Yo hago una especie de fiesta de despedida del pañal, con su música y todo, para agradecerle todo lo que le ha ayudado a ir seco y limpio por la vida. Y después del agradecimiento, el cierre: “Gracias, ya no me haces falta. Que puedas ayudar a lo niños y niñas que son más pequeños y te necesitan. Adiós.” 

Es un micro duelo y una preparación mental a otra etapa de más adulto de forma progresiva. Hay niños y niñas que tienen miedo a crecer y hacer esta transición rápida, les bloquea.

Y luego, calma. Las fugas suelen ser muy habitual. Pero como la conexión consigo mismo en estos entrenamientos previos habrá avanzado mucho, con estar un poco atenta para seguir acompañando a prevenir sin agobiar, serán suficientes. 

Si sucede, te propongo recurrir a la técnica de hablar con el pis, como persona ajena. “Oye, perdona, pis. ¿Sabes que aquí no está el baño?” Y si le añades a tu hijo o hija como protagonista de esta conversación, le ayudará un montón a coger su poder con responsabilidad. Por ejemplo con un: “Ya te va a enseñar, le dices el nombre de tu hijo o hija, dónde es tu nuevo lugar para hacer pis y cacas”. “Voy a estar muy atento para que no salgas sin mi permiso. Yo te llevaré al váter”. 

¿Recuerdas que te animaba en el anterior artículo con la importancia de su participación? Además de secarse y limpiarse con el papel higiénico, si se le escapa el pis, es muy interesante que se vaya quitando la ropa mojada y la eche a lavar. Y por supuesto, participe también en el vestir. 

Además de fomentar la autonomía, esos minutos de quita y pon de ropa, te pueden servir para no enredarte emocionalmente, coger aire, respirar y aumentar la comprensión de su momento de aprendizaje.

A veces la falta de paciencia se puede apoderar cuando las fugas se repiten. 

Como te decía, es menos probable con la preparación previa que ya has hecho con los anteriores artículos. 

Pero si así fuera, utiliza mensajes verbales no hirientes. Háblale primero al pis, para decirle que es importante que haga caso a su dueño (el nombre de tu hijo o hija) y posteriormente, le sigues dando la responsabilidad para que sea él o ella la encargada de estar atento o atenta. 

Por favor, nada de adjetivos, ni expresiones que no ayuda y dañan como,  “otra vez…” “¡Me has dicho que no querías ir al baño y mira lo que ha pasado!” Y similares. 

Permitir el error es importante. Decirle la conducta deseada no tiene por que ser desde la dureza, ni desde la descalificación, ni desde tu enfado profundo.
 

Mensajes claros, breves, con amor y firmeza, os ayudarán a entenderos y a establecer límites a situaciones que se pueden prevenir.

Sobre todo, no quiero que reacciones ni que implotes. Es decir, ni que le hables como un volcán salpicando lava, por reacción automática, ni por contenerte tanto por dentro aparentando que tenías paciencia, pero ibas acumulando tensión, que acabas explotando. Y lo habitual es que esto suceda con el menor gesto insignificante. 

Así que hablar desde lo que sientes tu sin buscar culpables, describiendo lo que ves sin adjetivos, ni juicios ni similares, es una forma muy favorable de sacar tu enfado sin herir.
 

Y también, después, si es necesario para desahogarte, dar unos chillos o dar un golpe en el cojín diciendo lo que no te gusta, también. Yo soy partidaria hacerlo de una forma determinada y si es así, puedes expresarla con tu hijo o hija presente. Pero como me extendería en este artículo y considero que falta más información,  ante la duda de poderle hacer daño a tu hijo o hija con tus mensajes, te propongo hacerlo a solas. 

Por cierto, si te interesa que te hable de cómo hablar sin herir, me lo escribes. 

Y ya para acabar, la otra pregunta que me habéis dicho. ¿Y el pañal de la noche? Eso lo veréis según el estado del pañal al levantarse. 

Recoger información en los preparativos previos, hará que este momento lo tengas claro.

Insisto, si la preparación la realizas a conciencia, llega hasta el control nocturno al mismo tiempo que el diurno. Eso sí, manteniendo el ritual de hacer pis antes de ir a dormir. 

¡¡Bueno!! Tanto hablar de cacas, pis.. me recuerda a la temática de diversión que utiliza todo niño y niña: “caca, culo, pedo, pis” y se parten de risa. 

Ojalá que estos temas los sigan relacionando con diversión y no frustración que afecte a su autoestima y a la relación con los demás.

¡Ánimo con este precioso acompañamiento y disfruta al ver cómo tu hijo e hija van creciendo y desplegando sus alas para volar!. 

Si te ha gustado este artí­culo, puedes hacer tres cosas:

  1. Compartirlo con las amistades y redes sociales,
  2. Ponerlo en práctica
  3. Escribir un comentario contando tu experiencia, tus dudas y lo que necesites compartir.

Si necesitas más ayuda puedes contactar conmigo. O tal vez quieras consultar los servicios que ofrezco.Puede que estés en una asociación y creas que puedo aportar en ella con una conferencia. ¿Quieres contar conmigo como ponente?

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2 Comentarios:

    • Susana García González
    • agosto 27, 2019
    • Reply

    Que bonito suena así.. vamos a grabar esas frases mágicas hablándole al pis..y seguiremos paso a paso
    Gracias Amaia!

      • Amaia Biurrun
      • agosto 27, 2019
      • Reply

      Si!!! Poco a poco estoy segura que vas a gacerle un acompañamiento precioso. Ánimo!!!!

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