En el artículo de “Límites sin castigos y amor sin límites” te contaba el requisito para poderlo establecer con tu hijo y los beneficios de ello. 

Aquí te dejo el enlace para que puedas completar información que te indica si estás o no en tu lugar. Límite sin castigos y amor sin límites 

En este artículo, te quiero hacer una propuesta para que tu niña interna crezca y ambas dos, os aliéis en un gran equipo fuerte y unido.

Será la forma de sentirte una persona fuerte y empoderada como madre, mujer, pareja, amiga y persona.

Y no sólo tu lo sentirás, sino todas las personas con las que te relaciones. Especialmente tu hijo. Será la manera de que él pueda sentirse cuidado, protegido, limitado y amado.  Será la condición para que pueda crecer con seguridad emocional. 

Podrás, por ejemplo, en momentos de rabia y enfado de tu hijo, poder sostener todo esa intensidad emocional, para contenerlo y acompañarlo a la otra polaridad emocional: desde la rabia a la del amor, que es lo que necesita. 

Así que hoy, te propongo que te enfoques en ti:

  • Para inyectarte esa energía necesaria para contenerlo con amor.
  • Para que tu hijo la perciba, la sienta y la pueda tomar.
  • Para que te alejes de posibles sentimientos de rechazo y alejamiento progresivo ante algo que no te gusta de tu hijo, o de su reacción ante un límite marcado. 
  • Para que tú misma te conozcas más, te cuides más y crezcas más y mejor. 

Empezar a mirar y cuidar a tu niña interna que normalmente está herida, será fundamental. 

No te asustes, ya no está sola. Hoy va a descubrir que tiene su gran aliada: Tu parte adulta. 

Quiero que visualices un momento de tu infancia cuando sentiste a esa niña herida. ¿Dónde estaba? ¿Qué postura tenía? 

Ahora, plasma esa imagen en un papel. No hace falta que seas artista en el dibujo. Como te salga estará perfecto. 

Mira la imagen y recuerda cómo se siente. Y habla con ella de lo qué necesitaba. 

Tú lo sabrás mejor que nadie. 

Y con cinta por ejemplo de carrocero, a modo de tiritas, vas poniéndole en el dibujo con su palabra escrita encima. 

Por ejemplo: si esa niña necesitaba ser vista, en la tirita estará escrito: “Mirada”; o ser amada: “amor”; sentirse libre: “aceptación y respeto”; “confianza” y todo lo que sientas. 

Este es un gran diálogo sanador entre tú y ella. Os entendéis a la perfección porque la conoces mejor que nadie. 

Para terminar esta propuesta, te invito a que te comprometas a cuidarla y decírselo: “YO AHORA TE VOY A DAR TODO ESO QUE TE FALTÓ” “YO AHORA TE CUIDO”. 

Cuando te comprometes a hacerlo, te empoderas porque esa niña crece y tu fuerza aumenta.

Y lo mejor es que no necesitas a nadie para hacerlo. Tienes todo lo que necesita. Sólo te falta dárselo y tenerla en cuenta.


Conversar todas las noches, o en todos los momentos, sobre todo cuando algo dentro de ti te duele, es muy interesante. Ese dolor suele estar muy enlazado con esa niña interna. Cuanto más la sanes, menos vulnerable te sentirás. Cuanto más amor te puedas dar a ti misma, más amor podrás dar a los demás. 

Te animo a hacer esta propuesta. De verdad que no te arrepentirás. 

Yo cuando descubrí este ejercicio, sentí que se me abrían distintas llaves de energía por todos los lados. Y las abría yo misma. Ya no sólo dependía de lo que me dieron mi aita y mi ama, mis padres. Ahora yo podía seguir dándome y alimentando los huecos que por mi situación de vida me faltaron. 

Y de verdad que aumenta tu fuerza para coger las riendas de tu vida. 

Y no sólo eso. También podrás sostener y contener toda situación emocional intensa o no de tu hijo. 

Será la vía para que él también pueda sentir y tomar todos esos nutrientes emocionales que necesita para crecer todo él, sin dejar pendientes de niños heridos internos por el camino, sin enredar tus asuntos con los suyos. 

Y si ya, todo lo que le vas a dar a tu niña herida, se lo das a través de un muñeco que te identifiques, que sea para ti, ya será bestial el alimento que te des. 

Sentir los abrazos, cariño, atención, mirada, cuidado, arrope, confianza, y AMOR en definitiva, será el mejor regalo que te puedes hacer a tí misma, a tu familia y a toda la sociedad.

Darte todos esos ingredientes te sanarán. Y además, todo lo que das, lo recibirás, te lo aseguro.

En este artículo te he contado como empoderarte como madre para poder sostener emocionalmente a tu hijo. Tu hijo si se siente sostenido, le prepararás para crecer con seguridad y fortaleza. Si te ha gustado este artículo, puedes hacer tres cosas:

  1. Compartirlo con las amistades y redes sociales,
  2. Ponerlo en práctica
  3. Escribir un comentario contando tu experiencia.

 

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