El poder de la presencia, Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson. Alba Editorial.

Posiblemente te sorprenda tanto como yo me sorprendí en su día al leer las investigaciones que demuestran que, de todo el amor que das a tus hijos, sólo le llega una mínima parte. Y es que entre medio, hay muchas fugas de amor invisibles a nuestros ojos, pero muy percibidas en cada hijo que necesita este gran alimento para generar un desarrollo saludable, y por supuesto, crecer desde el bienestar emocional para toda la familia.

Te recomiendo un gran libro que lo explica de forma mucho más detallada. Es del gran autor del bestseller mundial Daniel J. Siegel, autor del Cerebro del niño, quien se ha unido con otra experta de neurociencia y educación, Tina Payne Bryson, para crear otro maravilloso libro: El poder de la presencia. En él, habla de cómo la presencia de los padres moldea el cerebro de los hijos y configura las personas que llegarán a ser.

Editorial: ALBA EDITORIAL
Año de edición: 2020
Materia Psicología y pedagogía
Páginas: 280ISBN: 978-84-9065-647-1
Encuadernación: Tapa blanda
Libro de Disciplina Positiva. Educación positiva

Sinopsis libro: El poder de la presencia plantea una pregunta sencilla a la vez que crucial sobre la crianza de los hijos: ¿qué es lo más importante que una madre o un padre puede hacer para ayudar a sus hijos a salir adelante y a sentirse a gusto en el mundo? La respuesta de Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson, autores del bestseller mundial El cerebro del niño, es muy clara: debemos estar presentes en la vida de nuestros hijos. El poder de la presencia explica qué significa estar presente y cómo influye en los hijos para ser felices, estar sanos y tener éxito en la vida y en las relaciones personales.

Desde Kaizen Familia voy a realizar un resumen de los elementos claves del libro, El poder de la presencia para así poder establecer un apego seguro con tu hijo. 

 

Qué significa estar presente para tu hijo e hija.

Significa poner todo tu SER, toda tu atención y tu conciencia, cuando estés con tu hijo. Y esto requiere estar disponibles de forma mental y emocionalmente en ese preciso momento.

¿Pero qué nos suele pasar? Que sólo estamos disponibles si estoy bien, con ganas, energía y además, si sólo veo en mi hijo lo que estoy preparado para ver. Es decir, si mi hijo me está diciendo con conductas llamativas algo que necesita ayuda pero yo no lo puedo ver desde ahí, me puedo enredar emocionalmente en sus formas, querer modificar su conducta sin entenderle, ni atenderle como necesita para recobrar de nuevo el bienestar. Es cuando dejamos de estar disponibles.

Así que disponible significa estar también sosteniendo emocionalmente las expresiones emocionales incómodas para ayudarle a reencontrar su bienestar y su gran aprendizaje que puede recoger de la situación que esté viviendo. Este es el gran gimnasio emocional a desarrollar cada día para ti, y para tu hijo, donde se gestiona las emociones de forma saludable y se establece un gran vínculo.

Las cuatro condiciones para establecer un apego seguro: sentirse seguro, visto, consolado y a salvo.

 

Tu hijo necesita sentirse seguro.

Por lo tanto, las amenazas, chillos y castigos no ayudan a sentirse seguro, ni tampoco ayuda a crear ni un buen vínculo ni desarrollo de las habilidades necesarias para solucionar los problemas.

Tu hijo necesita sentirse siempre protegido, en el que puedas ser un puerto seguro al que recurrir cuando se sienta mal. Pero no desde la sobre-protección, sino para recobrar sus fuerzas, poder mirar el asunto que requiere aprendizaje y salir de nuevo a la vida, con sentimientos de seguridad y fortaleza.

Así que tú como padre y madre, puedes ser su colchón y su empujón, estableciendo unas verdaderas ayudas que se adecúen a cada situación y carácter de tu hijo.

  • ¿Cómo?
    Escucha activa.
    Auto-cuidado como padre y madre.
    Acompañar sin interferir en su proceso.
    Establecer límites con respeto, firmeza y amor.
    Enfoque en las soluciones.

 

Tu hijo necesita sentirse visto.

Todas las personas necesitamos ser vistas, porque es lo que nos lleva a sentirnos valoradas. Pero lo que realmente necesita es sentirse visto tal y cómo es, con sus debilidades y sus fortalezas, y como persona única que ya es.

Y aquí, requiere una gran aceptación de su persona, aunque sea muy diferente a la personalidad imaginada y deseada que creaste mentalmente cuando deseaste tener familia. Se requiere aparcar nuestros deseos personales, nuestros objetivos frustrados que con tan buen intención de querer facilitarles la vida, no les podemos ver tal y como es.

¿Cómo?

  • Ampliación de la mirada. Detrás de cada conducta, puedes preguntarte con curiosidad “¿qué es lo que me quiere decir?”
  • Dedica espacios y tiempos exclusivos para conoceros mejor.
  • Más consciencia de lo que compete a cada persona, a tu hijo y a ti como entidades diferentes.

 

Tu hijo necesita sentirse consolado.

Cuando hace algo que no es aceptable, también necesita consuelo para poder repararlo. Y no más dolor como forma de escarmiento, como forma de que va a ser el revulsivo del aprendizaje que crees que requiere.

Conectar primero para hablar de las conductas después, es fundamental.

¿Cómo?

  • Validando sus emociones y no negándoselas.
  • Acompañarle a expresarlas de forma saludable. Por ejemplo, con la técnica del semáforo y tiempo fuera positivo (Enlaces)
  • Separar las emociones del adulto y las del hijo para identificar las necesidades de cada uno.

 

Tu hijo necesita sentirse a salvo.

Cuando los tres sentimientos anteriores se llevan a cabo, es cuando llega este gran sentir, a salvo contigo. Como padres necesitan que seamos el refugio seguro para desarrollar todas las habilidades necesarias que fomenten la autosuperación, la tolerancia a la frustración, y demás habilidades que generan la fortaleza individual de cada persona.

Es importante convivir con distintos círculos de seguridad que al mismo tiempo convivan con un estrés saludable y positivo, y poner en práctica todo lo aprendido. Por lo tanto, cuando se va sintiendo a salvo en cada contexto, se va preparando para los otros nuevos y desconocidos como plataforma de lanzamiento a demás situaciones que se va a encontrar en la vida.

¿Cómo?

  • Entrenar en procesos no en resultados.
  • Invierte en un fondo de confianza relacional.
  • Aprender a cómo ayudar a gestionar las emociones propias y ajenas.

 

Reseña libro, El Poder de la Presencia

El libro de “El poder de la presencia”, de Daniel J. Siegel, y de Tina Payne Bryson es muy esperanzador para ofrecer a cada hijo el mayor talismán de su vida: tu presencia. Si la cuidas, creas las condiciones para que les lleguen sentimientos de seguridad, sentirse visto, consolado y a salvo.

Gracias a estas condiciones, cada hijo e hija puede sentirse más equilibrado emocionalmente, resiliente, empático, perspicaz y más preparado para las dificultades de la vida cotidiana que siempre aparecen y aparecerán.

Y lo mejor, que un apego seguro SIEMPRE se puede aprenderse y adquirirse, independientemente de la vida que hayas vivido como niño. “La historia no es el destino”. Darle sentido a tu vida, te ayudará a poder ofrecer a cada hijo lo que necesitan: un apego seguro por el que desarrolle las aptitudes necesarias para que también consigan estar presentes para ellos mismos y para su propia vida ¿Qué mejor regalo les puedes ofrecer a tus hijos e hijas que esta clave del bienestar personal y social?

Desde Kaizen Familia digo que siempre diga el mejor regalo de nuestros hijos, son los grandes aprendizajes que nos ofrecen. Aprender con y de tus hijos es una gran decisión que te animo a aprovecharla.

 

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